La cabecita del bebé

En los recién nacidos, la cabeza puede parecer deformada y hasta presentar chichones. Sin embargo, no hay de qué preocuparse ya que con el correr de los días todo se normalizará.

Características de la cabeza del bebé-2

Después de un parto natural, la cabeza del bebé puede verse de las siguientes maneras:

• Alargada
• Con chichones
• Hinchada

Todas estas características son absolutamente normales y ocurren como consecuencia del trabajo de parto, ya que los huesos del cráneo del bebé tiene la particularidad de ser blandos para facilitar el tránsito a través del canal de parto sin dañarse. A veces, el esfuerzo es mayor y en consecuencia se producen algunas deformidades que, con el correr del tiempo, desaparecerán.

La mollera

Los huesos del cráneo están unidos por suturas membranosas que son una especie de articulación. Si acarician la cabecita del bebé, notarán que hay zonas blandas. Se tratan de las fontanelas, más conocidas como “molleras” que al momento de nacer son dos y tienen las siguientes características:

• Anterior: Es la más grande y se localiza en la parte superior delantera. Se cerrará en forma paulatina entre los 8 y los 24 meses.
• Posterior: Es la más pequeña y se ubica entre los dos huesos occipitales. Se cierra alrededor de los 2 meses.

Otra particularidad es que a veces se percibe el latido del pulso. Además, pueden ponerse duras cuando el bebé llora, está acostado o comiendo.

Mejor consultar

Si al tocar la cabecita del bebé no perciben las fontanelas o bien notan que se han cerrado antes de tiempo, será mejor consultar con el pediatra. Tengan en cuenta que la cabeza no crece a medida que el bebé se desarrolla por lo que en un comienzo es normal que se vea proporcionalmente más grande que el resto del cuerpo.

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